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3 de abril de 2025
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Nuevo jefe del FMI no quiere actuar como "policía"
Strauss Kahn dijo que el Fondo deberá adaptarse a los nuevos tiempos económicos y ya no podrá ejercer el rol de control que tuvo en los 90. Expectativa en el gobierno argentino
1 de octubre de 2007
"El FMI ya no puede jugar el rol del policía". Con esas palabras, dichas a Le Monde, el flamante director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, estimó que la economía global ya no es la misma que cuando se creó el organismo y que, por eso, debe adaptarse al cambio.

El ex ministro de Finanzas de Francia, que fue confirmado el viernes último para liderar el FMI, realizó hoy una visita al presidente de su país, Nicolas Sarkozy, antes de dar su primera conferencia de prensa desde que se conoció la decisión.

Strauss-Kahn dejó claro, al igual que su antecesor Rodrigo Rato, que apunta a remodelar el Fondo de manera de reflejar de mejor forma el ascenso de potencias de países en desarrollo y los intereses de los países más pobres.

"El FMI ya no puede jugar el rol del policía que presta a los países en dificultades imponiendo reglas muy duras a cambio", dijo Strauss Kahn, un socialista de 58 años, al diario francés Le Monde.

"El Fondo enfrenta un mundo más complejo, como lo demuestra la crisis hipotecaria que comenzó en Estados Unidos", agregó.

La campaña. En busca de despejar la idea de que fue elegido a dedo para el puesto, destacó que había viajado unos 100.000 kilómetros en los últimos meses para conseguir el apoyo de los países, tanto de los ricos como de los pobres.

"Podría haber pasado el verano de vacaciones y sólo haber esperado conseguir el puesto porque era europeo. Lo que realmente quería era convencer a la gente sobre un proyecto de reforma", declaró.

A medida que las fuentes de financiamiento del FMI se reducen, Strauss-Kahn reiteró la idea de vender parte de las reservas de oro del organismo para generar mejores ingresos. "La mayoría de los banqueros centrales que consulté no son hostiles a la idea. Pero una reforma de esa clase requiere un amplio consenso", dijo.

"El equilibrio geopolítico cambió. Las economías emergentes como China, India, Brasil, Sudáfrica y México quieren más influencia. Y tienen razón", aseguró.