Noticias actualizadas las 24 horas Información clave para decidir
3 de abril de 2025
Seguinos en
Estreno de la semana: Scorsese y su nueva guerra de pandillas
En �Los infiltrados�, el talentoso realizador neoyorquino se rodea de estrellas e insiste con una de sus obsesiones: el crimen organizado en los Estados Unidos
15 de noviembre de 2006
Por Sebastián Martínez

Hay decenas de maneras de empezar a hablar de �Los infiltrados�. Se podría comenzar por la ya mítica trayectoria de su director, Martin Scorsese. O, quizás, mencionando al siempre elogiado Jack Nicholson, uno de sus protagonistas. O realizando un rápido repaso por su multiestelar elenco, donde Nicholson suma sus esfuerzos a los de Leonardo Di Caprio, Matt Damon, Mark Wahlberg, Martin Sheen y Alec Baldwin, entre otros.

Pero vamos a arrancar por el principio. La historia de esta película comienza seis años atrás. Aunque casi ni se note, �Los infiltrados� es una remake de una película del hongkonés Siu Fai Mak, que fue estrenada en los Estados Unidos, en 2002, con el título de �Internal Affairs� (�Asuntos internos�).

Fue curiosa la elección de Scorsese. Por lo general, los realizadores norteamericanos toman algún éxito local del Lejano Oriente o de Europa o, con menor frecuencia, de América Latina, para versionarlo y, por lo general, arruinarlo. En cambio, el viejo �Marty� Scorsese rescató un policial que había pasado casi inadvertido y lo transformó en uno de sus mejores abordajes del mundo de la mafia y las pandillas, al que vuelve una y otra vez, casi hipnotizado por el crimen organizado.

Es paradójico que la película más famosa de la historia sobre la mafia sea de Francis Ford Coppola y no de Scorsese. La saga de �El Padrino� ha logrado, en base al talento de sus creadores (desde el escritor Mario Puzo hasta Marlon Brando, Al Pacino y Robert De Niro) convertirse en el referente universal de los filmes sobre mafiosos. Sin embargo, no es Coppola sino su contemporáneo y amigo Scorsese quien vive obsesionado por el mundo marginal del delito de alto nivel.

Como comprobación, revisemos un poco el historial de Scorsese y su relación con las pequeñas o grandes mafias. �Buenos muchachos�, �Casino�, �Pandillas de Nueva York� y, en menor medida, �Taxi Driver�, �Calles salvajes�, �Cabo de miedo� y �El color del dinero�, son todos filmes donde el realizador se ha acercado al mundo de la delincuencia más o menos organizada. Y ahora, como nunca, vuelve al redil con �Los infiltrados�.

En este nuevo filme de Scorsese, el escenario se desplaza de Nueva York (o desde Las Vegas) hacia Boston, para descubrir que allí, en una de las ciudades más inmaculadas y elegantes al norte del Río Grande, las bandas también hacen de las suyas. Claro que acá las armas no estarán en manos de los ítaloamericanos, sino de los irlandeses y sus descendientes, protagonistas excluyentes de la mezcla étnica de las calles bostonianas.

�Los infiltrados� (que en inglés se llama �The Departed�, o �Los que partieron�) trata justamente sobre una doble infiltración. La policía de Boston �cuyas autoridades visibles serán Martin Sheen, Alec Baldwin y Mark Wahlberg� logran que uno de sus hombres, uno salido de los barrios pobres del sur de la ciudad, ingrese a las filas de la organización capitaneada por Jack Nicholson.

Se trata, claro de Leonardo Di Caprio, quien sufrirá las largas dos horas y media de película para que su verdadera identidad, su placa de policía, no salga a la luz. La contrafigura será Matt Damon, un acomodado policía que clandestinamente provee de información a la mafia para resguardar sus márgenes de ganancias. Y, en medio de ellos habrá, como de costumbre, una mujer, que en este caso queda a cargo de Vera Farmiga (no tan conocida, quizás pueda ser recordada por su papel en �El embajador del miedo�).

Hasta ahí, la trama desnuda. Por supuesto que Scorsese va mucho más allá. Indaga toda la conflictividad de esta doble impostura de los personajes de Di Caprio y Damon hasta construir una tragedia de tonalidades shakesperianas, tan abarcativa como pretenciosa y cumplidora.

Lealtad y traición, amor y (mucha) violencia, engaño y decepción. Todo cabe en las obras de Scorsese, quien �vale la pena recordarlo� además de ser responsable de la citada y extensa filmografía dedicada al crimen organizado, y la marginalidad, también es autor de películas inolvidables como �Toro salvaje�, �El rey de la comedia� y �La última tentación de Cristo�, por sólo citar algunas obras maestras. �Los infiltrados� se suma ahora a esa estirpe.