Un artículo en The Washington Post ensaya una comparación entre las chances políticas de la dirigente republicana con la carrera de la figura argentina
�Ninguna fuerza sobre la Tierra puede evitar que Sarah Palin se convierta en nuestra versión light de Eva Perón, la glamorosa y trágica leyenda�, dice un artículo de opinión publicado en The Washington Post, firmado por Eugene Robinson.
La nota, no sin recurrir a la ironía, comenta que una última encuesta muestra que un 60% de los estadounidenses considera que la ex candidata a vicepresidenta por el Partido Republicano no la consideran calificada para la presidencia, y un 53% definitivamente no la votaría, y plantea si el 9% que sí la votaría puede considerarse un movimiento, el equivalente a los �fervientes descamisados� de Evita.
Según la nota, Palin -una figura polémica considerada desde algunos sectores como posible aspirante a la carrera republicana para la presidencial de 2012- representa para sus seguidores una trayectoria no convencional y de personalidad auténtica, en el sentido de aquellas personas que tuvieron alzas y bajas en sus vidas y que no podrían marcar Kazakhstan en un mapa.
�Enfrentando el final de su vida, Eva Perón dio un famoso discurso en el cual prometió: �Volveré y seré millones�. Sarah Palin, nuestra Evita, ha regresado, y hará millones�, termina el artículo.