El presidente de AA dijo que ese servicio se agregó �porque había mucha demanda de pasajeros�. Igual, reconoció que se ocuparon menos de la mitad de los asientos
El presidente de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, negó este jueves haber viajado en un vuelo �vip�, junto a amigos y sindicalistas, para ver a la selección de fútbol en Montevideo la semana pasada, y aseguró que ese servicio se agregó �porque había mucha demanda de pasajeros, seguramente motivada por el partido�.
Recalde reconoció que en ese avión, preparado para 144 pasajeros, solamente volaron 44 personas, y 70 al regreso, aunque remarcó que, en el balance de ese día, con tres servicios hacia la capital Uruguaya, �la compañía tuvo una ocupación altísima, mucho mayor que la habitual, y obtuvo ganancia�.
En diálogo con radio Continental, el funcionario se quejó por las informaciones periodísticas que aseguran que, junto a él, viajaron Pablo Moyano, hijo del titular de la CGT Hugo Moyano, y el titular del gremio de peones de taxis, Omar Viviani.
�Lo que ocurrió es que, como cualquier compañía aérea, como lo ha hecho Buquebús, ese día se agregaron frecuencias a Uruguay porque había mucha demanda de pasajeros, seguramente motivados por el partido de la selección. Se agregó un vuelo porque estaban completos los dos primeros aviones�, precisó.
Según Recalde, �a raíz de eso fue que la gerencia comercial sugirió agregar un vuelo más a Montevideo. Si uno cuenta la cantidad de pasajeros que volaron en esos tres vuelos ese día, va a ver que la compañía tuvo una ocupación altísima, mucho mayor que la habitual, y obtuvo ganancia�.
Recalde concedió que �quedaron algunos asientos vacíos�, y dijo que hubo �48 pasajeros a la ida� y �a la vuelta viajaron más de 70�.
Por otra parte, Recalde -quien hoy concurrirá al Congreso junto al secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, para informar sobre la evolución de la compañía aérea desde su estatización el año pasado- informó que la empresa tiene �un déficit operativo mensual de entre 120 y 150 millones de dólares�.
Consideró que la situación de Aerolíneas quedará regularizada �cuando termine el juicio. Indefectiblemente la compañía va a pasar a ser propiedad del Estado nacional. Lo único que falta decidir es el precio de la indemnización que tiene que cobrar (la empresa española) Marsans�, que estuvo a caro de la concesión durante siete años.