La noche del domingo, Fútbol de Primera trasmitió la coronación de Lanús como flamante campeón del Torneo Apertura 2007. Tuvo el peor rating del año: apenas 13,4 puntos
Por Roberto Blanco
El genuino festejo de Lanús campeón no tuvo la misma repercusión en la pantalla chica que se evidenció en el estadio �granate�, donde se concentraron miles de hinchas para dar rienda suelta al festejo de un logro con sabor a hazaña.
Esa locura no tuvo el mismo nivel de atención en el ciclo Fútbol de Primera, que le dedicó un programa especial al club del sur del Gran Buenos Aires y apenas registró un rating de 13,4, el más bajo de la temporada.
Habitualmente, el ciclo que conducen Enrique Macaya Márquez y Juan Pablo Varsky promedia 20 puntos cada domingo, y su registro más bajo durante el torneo Apertura se dio el 4 de noviembre, cuando tuvo 17,3 puntos de audiencia.
El domingo que el clásico de la TV de los domingos transmitió el compacto del choque entre River y Boca, el nivel de audiencia trepó a 26 puntos, mientras que la vuelta olímpica de San Lorenzo de Almagro, campeón del Torneo Clausura 2007, en junio pasado marcó 22 puntos de rating.
�Cuando uno de los grandes no sale el campeón se cae el negocio�, reveló a Asteriscos.Tv una fuente cercana a la productora TyC Sport, y señaló que las bajas de audiencia también quedan evidenciadas en la compra de los paquetes del fútbol codificado.
�Mientras Boca e Independiente peleaban el campeonato estábamos vendiendo muy bien los partidos codificados del domingo, pero cuando todo quedó concentrado en Lanús y Tigre, el producto bajó en su venta en un 45 por ciento�, sostuvo la misma fuente.
Esta situación también quedó plasmada en otros productos deportivos �programas de cable- que bajaron considerablemente su audiencia la no contar con �un grande� en la definición del título del fútbol argentino.
�Ahora esperemos que a Boca le vaya bien en Japón�, a pesar de la hora en que jugará (7:00 y 4.00 de la mañana), si llega a una definición será un gran negocio�, dijo otro productor con más olfato por los números económicos que las proezas deportivas.